Decía diciéndole a ella
Decía diciéndole a ella.
Juan S. Leyva
Decía diciéndole a ella, pero ella escuchaba, escuchándose sin escucharme,
Así mis palabras, fueron disparos al aire, mis palabras no fueron más que palabras,
Pero disueltas, palabra por palabra y no se como pero enterrándose.
Tal vez sus ojos me veían viéndola, o tal vez sus ojos me veían y ni siquiera ella me miraba.
Pero no me siento tan pequeño a pesar de este inmenso infortunio. De repente ella me vio y me miro, me escucho y me oyó, aunque solo se hizo a un lado para no pisar mí pequeñez con su grandeza.
Ojala ella me viera viéndola, que vea el brillo de los ojos que veo cuando me ve y entonces entienda cual es el mar en el que mas me gusta sumergirme y así entienda el afan de mis palabras, esas, las disueltas en su indiferencia.
Aunque su indiferencia me hiere, no me alcanza a matar, lo que en verdad me mata es la luz de su sonrisa, el brillo de su cabello que atrapa sus ojos. Es pues su indiferencia y además mi diferencia lo que la hace tan grande y a mi tan pequeño.
